Primera Maestría en Agroecología acreditada por CONEAU

Tenemos el orgullo de anunciar el lanzamiento de la primera Maestría en Agroecología desarrollada por la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN) y el Instituto de Investigaciones Forestales y Agropecuarias de Bariloche (IFAB: INTA-CONICET). El programa de maestría ha sido acreditado por la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (CONEAU) del Ministerio de Educación de Argentina, y será dictado en su mayor parte por docentes del Instituto de Investigaciones en Recursos Naturales, Agroecología y Desarrollo Rural (IRNAD) de la UNRN y del Grupo Interdisciplinario de Agroecología, Ambiente y Sistemas de Producción (GIAASP) del IFAB: INTA-CONICET.

Estructura

La carrera se estructura en dos ciclos, obligatorio y electivo, de forma tal de poder garantizar una formación obligatoria y común a todos los maestrandos en las bases epistemológicas de la agroecología, en la metodología de evaluación y planificación de los procesos de transición agroecológica y en las herramientas de investigación propias de este campo de conocimiento (ver Anexos).

La maestría totaliza 716 horas y está organizada en cuatro períodos de cuatro meses (cuatrimestres) de cursado en los que se desarrollan Seminarios, Cursos y Talleres de 556 horas de formación. Estas instancias deberán ser aprobadas para poder realizar la tesis y su posterior defensa, lo que equivale a 160 horas.

Inscripción

El inicio de la primera cohorte tendría lugar en marzo del 2020. Les agradecemos tengan a bien distribuir y promocionar lo mas ampliamente posible el posgrado y soliciten a los eventuales interesados el pronto envío de la siguiente documentación en copias escaneadas al email de la Dirección de Posgrado de la UNRN (posgrado.andina@unrn.edu.ar), a fin de realizar una preinscripción y evaluar las postulaciones:
– Ficha de inscripción
– Copia del Título de formación de grado (o certificado de título en trámite o Certificado Analítico)
– Copia del CV

El costo de la maestría (24 meses) será de 20 cuotas de $4000 ajustadas a futuro por la evolución salarial.

Información, consultas e inscripciones: posgrado.andina@unrn.edu.ar

Anexos

Carrera de Postgrado Maestria en Agroecología_UNRN-INTA

FICHA INSCRIPCION POSGRADO UNRN 2019

 

Los pastizales naturales y el cambio climático

Por Andrea Enriquez

Grupo de Suelos y Aguas, Área de Recursos Naturales, IFAB (CONICET-INTA EEA Bariloche), enriquez.andrea@inta.gob.ar

Versión resumida publicada en el suplemento Pulso, Diario Río Negro

Actualmente crece el interés por conocer la contribución que los ecosistemas naturales y los manejados hacen al cambio climático. Las actividades humanas están modificando los ecosistemas dramáticamente y hoy, cerca del 40% de la superficie terrestre natural ha sido reemplazada por cultivos o pasturas. Este proceso  ha aumentado la concentración de ciertos gases con efecto invernadero (GEI), mayormente debido al uso de fertilizantes o al mismo cambio en el uso de la tierra. Sin embargo, la emisión de GEI desde ecosistemas naturales puede ser no despreciable y ameritan ser estudiadas. Esta perspectiva es utilizada a nivel mundial para generar inventarios, modelos predictivos o tomar decisiones de uso o conservación de ambientes.

Pastizales naturales bajo uso ganadero en la Patagonia

La ganadería de tipo extensiva es una de las principales actividades que se desarrollan en las estepas áridas y semiáridas de la Patagonia (Figura 1). Eso hizo que un grupo de Investigación en recursos Naturales del INTA Bariloche se interese en estudiar estos pastizales naturales bajo uso ganadero para entender su funcionamiento y estructura pero también los efectos del uso provocados por parte del hombre.

Figura 1. Sistema de pastizal natural en Patagonia Norte, bajo uso ganadero ovino. 

El ecosistema de estudio

La investigación se centró en los mallines, que son un tipo de humedal continental semipermantenteporque son relevantes para el desarrollo de la economía y calidad de vida de la región debido a su elevada productividad forrajera pero también a los importantes roles ecológicos que cumplen allí, a pesar de cubrir alrededor del 5% del territorio (Figura 2).

Figura 2. Mallín de región ecológica de Sierras y Mesetas: Seccional Casa de Piedra. 

El servicio ecosistémico abordado y objetivo del proyecto

A lo largo del trabajo, se comprobó que los suelos de mallines tienen una alta capacidad para secuestrar (capturar) carbono atmosférico (dióxido de carbono ó CO2) lo cual es una muy buena noticia para el ecosistema en sí mismo a nivel local, pero también colabora en la mitigación del calentamiento global a nivel mundial. Sin embargo, no todos los humedales son reservorios de GEI sino que muchos emiten cantidades significativas de metano (CH4) y otros de óxido nitroso (N2O), dos de los gases con mayor poder de calentamiento del planeta. Es por eso que, el objetivo de uno de los últimos proyectos abordados por el equipo de investigación, financiados por la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica (PICT 2016-1909), fue estudiar el potencial de los mallines como emisores de tres GEI (CO2, CH4y N2O) bajo dos diferentes escenarios de cambio global: uso de la tierra y cambio climático.

La metodología implementada

Como los humedales son ecosistemas en los que los procesos biológicos y geoquímicos se controlan según el grado de saturación del suelo y según el clima y la disponibilidad de nutrientes, este proyecto contempló una metodología que permita establecer las relaciones causales entre estos parámetros y las emisiones  de GEI resultantes. Los escenarios de cambio global contemplados fueron de uso de la tierra (pastoreo histórico: leve vs. intenso) y de cambio climático (tratamiento de temperatura: control vs aumento pasivo de temperatura con el uso de cámaras abiertas) (Figura 3.A). La metodología de muestreo utilizada (Figura 3.B) y los análisis siguieron las recomendaciones de la GRACEnet (www.ars.usda.gov/research/GRACEnet) ya utilizadas por colegas del instituto de Clima y Agua de INTA Castelar, con quienes colaboramos en este proyecto (http://sepa.inta.gob.ar/gei/).

Figura 3. A) Cámara abierta de policarbonato, implementada para aumentar de manera pasiva la temperatura media del ecosistema. B) Cámara estática cerrada, desde donde se extraen las muestras de aire para calcular flujo de gases de efecto invernadero (GEI).

Resultados preliminares

Se encontró que la producción y emisión de GEI desde los mallines Patagónicos tiene una dinámica que sigue a los patrones ambientales: en invierno, los suelos de mallines están fríos y anegados, lo que les genera falta de oxígeno; en verano, el suelo se drena y la oxigenación es la condición más común, junto a temperaturas elevadas. De esta manera, las mayores emisiones de GEIs se producen durante una ventana de tiempo que coincide con el paso del invierno al verano (aproximadamente 1 mes), cuando el suelo aún está húmedo pero las temperaturas ya son lo suficientemente elevadas como para que el metabolismo microbiano se active. Durante el momento más seco del año, que es también el más cálido, la tasa de emisión de los GEI se ve restringida a la basal o es hasta nula, aunque observamos que eventos de lluvia podrían desencadenar pulsos de emisión desacoplados de la influencia de la freática, especialmente para el N2O.

Los tres gases evaluados tienen diferente poder para calentar la atmósfera, y al compararlos en forma de CO2equivalenetes, se puede concluir que los mallines sí manifiestan una emisión neta de GEIs al ambiente pero que ésta se encontraría entre las más bajas reportadas para variados humedales del mundo.

Además, y en líneas generales, se encontró que los factores de cambio global estudiados afectaron la emisión natural de los GEIs.

En conjunto, los resultados preliminares implican que los mallines patagónicos son secuestradores de carbono atmosférico pero también que no serían grandes emisores de otros GEIs como el metano y el óxido nitroso, comparado a otros ambientes productivos del planeta, pero que el cambio global podría afectar estos patrones de manera significativa.

Posibles usos de la información

El estudio informa sobre las emisiones de GEI desde sistemas naturales en América del Sur, donde los datos de campo son muy escasos o, en el caso de Patagonia Norte, inexistentes hasta la fecha. Específicamente, caracterizar la magnitud de las emisiones de GEI en ecosistemas naturales, es importante para poder comprender los factores que las regulan y desarrollar modelos de simulación que las estimen, permitiendo confeccionar mapas de las emisiones de GEI de todas las regiones con potencial de emisión del país (https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/inventario-nacional-gei-argentina.pdf), o para simular escenarios de uso, manejo o climáticos para encontrar la mejor manera de aprovecharlos. También se podría colaborar en la interna que existe entre sistemas de pastoreo extensivo versus intensivo contemplando el potencial de calentamiento o la huella de carbono de cada kilogramo de carne producida. Siempre es posible utilizar este tipo de información en planes de manejo sustentable o conservación y restauración, en caso de ser necesarios.

Fotos de paisajes:Dra. Mariana Reissig

Glosario:

Cambio Global: es el conjunto de cambios ambientales que se derivan de las actividades humanas sobre el planeta.

Gases de efecto invernadero-GEI: son gases atmosféricos que absorben y emiten radiación dentro del rango infrarrojo. Los principales GEI en la atmósfera terrestre son el vapor de agua, el dióxido de carbono, el metano, el óxido de nitrógeno y el ozono.

Calentamiento global:es el aumento de la temperatura media de la atmósfera terrestre y de los océanos. Un aumento en la concentración de GEI puede incrementar el efecto invernadero natur al del planeta.

Cambio Climático: es la modificación en el clima como resultado del calentamiento global.

 

Evaluando la transición a la agroecología en Patagonia norte

Por Juan de Pascuale Bovi y Valeria Ávarez

Existen variados esfuerzos en responder preguntas tales como ¿qué es la agroecología? y ¿cuán agroecológico es un sistema productivo?  La FAO, desde 2014 lidera un proceso a nivel mundial que busca consenso para generar marcos a partir de los cuales sea factible definir a la agroecología y aproximar a un análisis sobre la transición a la agroecología.

Un documento divulgado por la FAO, amigable y de fácil lectura, es Los 10 elementos de la Agroecología. Guía para la transición hacia sistemas alimentarios y agrícolas sostenibles. Donde define a la agroecología como un enfoque integrado que aplica simultáneamente conceptos y principios ecológicos y sociales al diseño y la gestión de los sistemas alimentarios y agrícolas. Su objetivo es optimizar las interacciones entre las plantas, los animales, los seres humanos y el medio ambiente, teniendo en cuenta, al mismo tiempo, los aspectos sociales que deben abordarse para lograr un sistema alimentario justo y sostenible.

Es así que la respuesta a la primera pregunta, sobre ¿qué es la Agroecología?muestra gran complejidad ya que incluye varios elementos y aborda diferentes dimensiones. Dentro de los 10 elementos, aquellos referidos a las prácticas de cultivo y criterios de innovación, son la diversidad, las sinergias, la eficiencia, la resiliencia, el reciclaje y la creación conjunta y el intercambio de conocimientos. En cuanto a los aspectos contextuales y el entorno favorable se mencionan los valores humanos y sociales, la cultura y tradiciones alimentarias, la economía circular y solidaria, y la gobernanza responsable.

En base al acuerdo sobre estos 10 elementos que deben ser considerados en el enfoque para el diseño y la gestión de los agroecosistemas, se realizan esfuerzos para consolidar una metodología que responda a la segunda pregunta ¿cuan agroecológico es un sistema productivo?Al igual que la respuesta para la primera pregunta, ésta no carece de complejidad. Luego del 2doSimposio Internacional de Agroecología en 2018, FAO constituye un equipo técnico de trabajo que se enfoca en desarrollar un marco analítico para la evaluación multidimensional de la agroecología y una guía para su aplicación. Uno de los miembros del equipo de expertos externos es el Dr. Pablo Tittonell.

Evaluación a campo

A principios de 2019, en Argentina se establecieron nodos para la evaluación de la metodología. Para Patagonia Norte, se conformo un equipo local coordinado por Juan De Pascuale (INTA-Bariloche) y Valeria Álvarez (becaria CONICET). Se trabaja en conjunto con cuatro Agencias de Extensión Rural (AER), que abracan situaciones geográficas, socio económicas y culturales muy diversas. Desde valles fértiles (El Bolson, El Manso, Alto Valle), hasta situaciones de clima árido o semi-árido (Corralito, Cerro Alto, Villa LLanquin, Picún Leufú, Paso Aguerre).

En cada área de trabajo se realizan visitas a campos, y junto a productores y agentes de desarrollo (extensionistas), se analizan los índices establecidos en la metodología. La información es relevada mediante entrevista semi-estructurada, guiada por tópicos (lo 10 elementos). Posteriormente, el análisis de la información se lleva a cabo mediante gráficos de radar que permiten un reconocimiento rápido de los puntos fuertes y débiles del sistema.

Actualmente se trabaja en aumentar el numero de casos de estudio de manera de poder aplicar técnicas de análisis multivariado para alcanzar una mejor comprensión sobre la configuración de los sistemas, la interacción entre las variables y un agrupamiento de los sistemas en base al estado actual, ubicando a cada sistema en un gradiente que va, desde una configuración tipo sistema convencional hasta sistemas agroecológicos.

Se analizaron sistemas ganaderos, agrícolas y mixtos (agrícola-ganadero). Uno de los sistemas estudiados integra a sus actividades productivas la acuicultura. Todos los sistemas estudiados pertenecen a la agricultura familiar, cuyo rasgo distintivo es la priorización de la mano de obra familiar en las actividades productivas y de gestión del sistema.

Entre las curiosidades observadas, fue que no siempre los sistemas agrícolas (hortícolas) orgánicos vinculados a circuitos cortos de comercialización, economías circulares, con espacios de co-creación de conocimiento y valores humanos y sociales fuertes, en términos de dignidad, equidad, igualdad, inclusión y justicia, son los sistemas mejor puntuados en términos de transición a la agroecología. La tendencia es que la matriz productiva donde el diseño incorpora animales, muestran mejores resultados, en una misma situación de contexto.

Las múltiples dimensiones de la agroecología

La agroecología como enfoque precisa ser comprendida desde la multiplicidad de dimensiones que la define. Evitar valoraciones taxativas puede ser de gran ayuda en el entendimiento de los diseños de los sistemas y en comprender el entorno que la condiciona. De esta manera es posible identificar elementos puntuales sobre los cuales trabajar desde la co-innovación. Analizar los sistemas productivos a partir de un marco metodológico complejo, interpretado en forma conjunta con productores y referentes de cada zona, presenta un potencial sumamente interesante.